miércoles, mayo 31, 2017

Covfefe, por fin descubierto


Me ha llamado la atención un comentarista que sigue con esas ideas setenteras de enfrentar las piedras vivas con las piedras materiales. Según esos hippies de la religión, la belleza del arte es para todos, menos para Dios.

Ese mismo comentarista, justo después, se extasiaba con un vídeo que nos presentaba con este comentario:

Aquí una negrita bella como la Reina de Saba cantando y bailando en una iglesia etíope.

Contraponiendo la sencillez de esa etíope con la grandeza de los templos. No pudo haber elegido peor comparación, porque basta leer los comentarios de la reina de Saba al ver el Templo de Jerusalén y su liturgia.

Ese debate ya está totalmente superado. Sería como volver a discutir las excelencias del maoísmo. Yo me dedico a pensar y repensar cómo pueden ser las grandes futuras empresas arquitectónicas de la Iglesia en el siglo XXI. Mis ideas (atinadas o no) no consisten en repetir lo pasado o hacerlo más grande. Sino en verdaderos nuevos conceptos constructivos.
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A ver si me ayudáis un poco, os lo agradecería. Veréis, yo todos los días, después del desayuno, miraba esta web:

Donde me decía qué películas ponían durante el día y qué calificación tenían según los críticos. Por alguna razón, la web ha dejado de ser atendida desde hace días, sin dar ninguna muestra de que eso vaya a cambiar.

¿Alguien sabe de alguna web donde se dé esa información? Las películas con su calificación dada por críticos.

Cierto que podría mirar en algunas parrillas, como la de El Mundo, las películas que hacen ese día y buscar, una por una, a ver qué se dice en Internet acerca de su calidad. Pero eso sería una inversión de tiempo no pequeña. En fin, si alguno me puede ayudar en este asunto, se lo agradecería.


Ya hace tiempo, cuando quitaron mi radio online favorita, una radio de bandas sonoras, hubo un lector que me la volvió a encontrar en otro lado que yo no había visto, por más que busqué.
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Covfefe

Cucurull
Or
Victory

Fortea-reptilian

Estupid
Fort-Flanders

End

martes, mayo 30, 2017

Después de la piñata, otras ideas


Os confieso que estos días una de las ideas que más me vienen a la cabeza, a ratos libres, es una ampliación que practiqué en mi querido, pero muy incomprendido, libro titulado La catedral de san Abán.

En una de las ampliaciones de ese libro (que sufrió ese libro), planteaba la conveniencia de que cada Conferencia Episcopal construyese una sede arquitectónica que fuera más allá de unas oficinas y una sala de reunión. Una construcción que tuviera un templo no muy grande (no por más grande es más bello), pero perfecto para ofrecer la imagen de todos los obispos rezando en un coro la liturgia de las horas. Me los imagino en una sillería moderna en el centro del templo, en plena nave central.

Con un ábside, al estilo de las basílicas romanas, donde cupieran todos los obispos en las concelebraciones. Con las oficinas y salas de la Conferencia Episcopal integradas en el proyecto arquitectónico, formando una unidad con ese templo. Con las viviendas de los obispos, organizadas en torno a un claustro y sobreclaustro como el de Silos.

Un lugar donde trabajar, orar, pasear y ofrecer una imagen espiritual de la Iglesia. Por favor, si me está leyendo algún presidente de alguna conferencia episcopal (y le sobran unos cuantos millones de euros) que deje algún comentario en la parte de debajo de este post. Además, le ofrezco un buen plan de financiación de este edificio, porque sus torres góticas serían viviendas. Y el plan, cuando se completase, tendría doce torres de diez pisos de altura (muchas torres = mucho dinero).

Lo interesante de este plan, que es lo que se me ha ocurrido en los últimos días, es que este templo, tendría una réplica de la Basílica del Santo Sepulcro. Se necesitarían quizá treinta años para llegar a esa fase. Serían dos cuerpos arquitectónicos rectangulares, unidos en el medio por el claustro-vivienda de los obispos. Y todo el conjunto estaría rodeado por las torres y los edificios-muro.

En fin, voy a seguir dándole vueltas al asunto durante unas semanas. Todo, al final, quedará en ese libro para solaz de lectores, y quién sabe si alegría de alguna conferencia episcopal.


Post Data: Hago versiones más baratas para conferencias pobres.

¿Tenéis manía a algún país?




Si algo hemos aprendido todos en youtube, es que el juego de la piñata siempre acaba mal. El palo de la escoba o el bate de beisbol acaba golpeando con toda su fuerza la cabeza de un padre, de un vecino, de un amiguito… cualquier cosa, menos la piñata.

Este juego, probablemente, lo inventó algún español resentido que quería vengarse de los mexicanos antes de abandonar el país el 1821 al independizarse.

Antes de subirse al barco de vuelta a casa, debió pensar: ¿qué puedo inventar para que estos se den golpes unos a otros en la cabeza durante generaciones y, encima, entre risas? E inventó la piñata.

Lo más gracioso es cuando alguien, con toda candidez, con una inocencia épica, le sujeta la piñata entre las manos, para que el otro, vendado, sin ver tres en un burro, le propine un golpe mejor y más fuerte. El resultado es el que todos podemos esperar. 

Eso sí, te descalabran, pero no tienes que preocuparte, porque cuando estás en el suelo retorciéndote de dolor, oyes cómo todo el mundo se parte de risa.


domingo, mayo 28, 2017

Otro libro mío para vuestras largas noches de invierno al lado de los troncos ardiendo en la chimenea



Ya os dije que en este mes pensaba poner a vuestra disposición la Saga del Apocalipsis entera. Hoy pongo el noveno título de la Decalogía abierto a la lectura de todos. Se titula El hundimiento de la Torre de Babel. Esta obra trata del fin del mundo visto desde el punto de vista de un bibliotecario de la Biblioteca Central de la Unión Europea. Hablé de esta obra, antes de su publicación, bajo otros títulos primero como Goedia y después como Biblonia. Pero, cuando por fin la he publicado, lo he hecho con el título original que le puse cuando la escribí allá por el año 2000, y que es el título actual: El hundimiento de la Torre de Babel.

Que yo sepa sólo una persona se ha leído nueve títulos de los diez de esta saga. Lo que no me imaginé es que en aquella limitadísima edición en papel, uno de esos libros llegara a Argentina, como me he enterado hace pocos días.

Esta saga fue para mí, en los albores del año 2000, una empresa literaria que me entusiasmó. Lo bien que me lo pasé. Varios libros se publicaron en México y España por editoriales respetables. Sin embargo, mis lectores me seguían pidiendo sólo libros sobre el demonio. Y les di lo que me pedían. Allí está mi Historia del mundo angélico. Pero ya ningún libro llegó a extenderse tanto como Summa D. Como escritor esto ha sido un poco frustrante para mí. Pero he necesitado años para entender que escribo para el futuro. Estoy convencido de que mis libros si eclosionan, lo harán en el futuro. Quizá con el autor ya desaparecido. Me gusta animarme pensando que tendré mi grupo de lectores fieles y entusiastas, pero que yo no lo veré en vida. En fin, allá va otro barco botado al mar de la literatura.

Desde luego, si el Vaticano diera un premio a la productividad (sin hacer ascos a la calidad) yo me llevaría la medalla con diploma incluido. Mis hijos serán bonitos o no, pero a fertilidad no me gana ni el padre más fecundo.

Como siempre, el libro del que os he hablado está disponible en este link:

Domingo



¿El estado natural de un gato es el estado líquido?

Después de muchos experimentos, he llegado a la conclusión de que no es tan fácil como parecía que un gato pase a estado gaseoso.

Hoy he tenido reunión familiar con muchos primos segundos, así que no esperéis un post largo. Dad gracias a que tenía esta foto guardada que me envió una dentista.

sábado, mayo 27, 2017

A mi perro le hace gracia



















Queridos lectores, me he enamorado. Hacía tiempo que no me pasaba, pero he caído rendido. Estoy perdidamente enamorado de la Iglesia de san Ciriaco en Gernrode, Alemania. Me cuesta creer, cuando uno pensaba que lo había visto todo, que exista una iglesia tan perfecta, tan magistral.
Para empezar tiene dos ábsides, un “Santo Sepulcro”, una cripta perfecta, un presbiterio y un altar más que perfectos, lo tiene todo.

Os pongo algunos links, pero lo mejor es ver muchas fotos del interior de esta iglesia otoniana anterior al año 1.000.



¿Os he contado que Melania no entendió bien al Papa y le dijo?: ¿Pizzacotizza?

Papa: No, nein, ¡potizza!

Melania: ¿Pruseinpizza?


Trump: Querida, no le has entendido bien. Francisco ha dicho “pizza”.

jueves, mayo 25, 2017

Esto de la visita de Trump al Vaticano me va a dar para una docena de posts


La cámara no lo captó, pero cuando Melania se hizo un lío con la dichosa Pozzica, Trump le miró, como diciéndole con los ojos: Entiéndele.

Melania, sin decir nada, le devolvió la mirada al Presidente, como diciendo:
No sé qué dice de la pizza y que si te alimento lo suficiente.

Trump, en silencio, hablando con los ojos: Pues esfuérzate.

Melania mirando respetuosamente al Papa: What?

Trump en silencio: Entiéndele.


Papa esforzándose: Potiza, no, possicat, no, no, prusicat. Pizzacat…

Melania: Ah, sí, sí, siempre estoy entre los fogones, haciendo comiditas para cuando mi querido marido retorna a casa.

miércoles, mayo 24, 2017

Trump: ¿Pero qué le está diciendo mi mujer al Papa?


Trump, el Papa, una visita, Melania. Bueno, hoy el post ya me lo ha hecho el Vaticano. Sobre todo, cuando el Papa le pregunta a la primera dama: ¿Lo alimenta con pozzica?

Melania, piensa: ¿Por qué me habrá preguntado si le doy pizza a mi marido?

Como el Papa ve que ella no lo ha entendido, le insiste. Ella comienza a preocuparse: “¿Por qué será tan importante este asunto de si le doy pizza? No quiero crear un incidente diplomático”.

Melania: Sí, sí, todos los días.

Papa: ¿Ah, sí?

Melania: A veces, dos veces al día.

Papa sorprendido pero respetuoso: Dos veces al día…


Melania: Sí, siempre estoy entre los fogones, haciendo comiditas para cuando mi querido marido retorna a casa.

Es primavera y estoy feliz













Hace unos días, tuve una gratísima alegría: el correo de un monje inglés que había leído mis libros sobre el demonio. Cuánto me alegraron sus palabras. A veces, un solo lector anima a seguir expandiendo mi… obra. Iba a decir mi “pequeña obra”. Pero, buena o mala, lo que no es es pequeña. El que quiera recorrerla entera, ya se puede armar de paciencia. De hecho, no conozco ni a uno solo de mis lectores que haya leído todos mis libros. Alguno ha leído toda mi obra sobre el demonio, otros toda la Decalogía, otros algunos libros de espiritualidad.

Otro lector, argentino, me ha pasado amabilísimamente su lista de erratas para Libro cuadrado. Es algo que le agradezco muchísimo. Una tarea que odio especialmente.

A veces un lector, me indica una errata, una sola. Tengo que ir al documento original, hacer el cambio, transformarlo en pdf, borrar el libro previo en el servidor y sustituirlo por la nueva versión.


He hecho unas añadiduras a la Catedral de san Abán. Es curioso, esta catedral de palabras también va sufriendo ampliaciones, va desarrollándose en el tiempo.

Me gusta Trump. Está en su salsa. Un hombre fuerte, determinado, con energía. Además, se nota la química con su mujer. Después de su visita, Oriente Medio puede dormir más tranquilo.

Theresa May también me cae bien. Aunque cuando la miro, tiene, un poco, cara de zombie loco que te va a morder. 

Putin también me cae bien: hace deporte, lleva una vida sana. Un hombre así no puede ser malo.

Kim Jong-un: ¿alguien puede acusarle de no verle alegre y sonriente siempre? Y la gente le quiere.

lunes, mayo 22, 2017

Protocolo Hiperión


A estas alturas, todos hemos acumulado millares de pruebas de que Kim Jong-un es un ególatra impredecible que nos ofrece serias dudas acerca de su equilibro mental. No es que al principio (cuando regresó de Suiza a su país) sufriera una patología. Pero el culto y la soberbia han creado un ególatra cuya actuación ya apenas de distingue de la verdadera patología.

Un individuo como él, sin ninguna duda, antes que rendirse prefiere hacer como el Führer y dinamitar Alemania con todos dentro.

Dada esa situación, existe un peligro latente real y constante (con variaciones de intensidad) para Corea del Sur. ¿Adónde quiero ir? Pues a lo siguiente: ¿Hemos contemplado el escenario, de aquí a diez años, de que la parte sur de la península fuera bombardeada y se volviera inhabitable? No pienso tanto en armas atómicas (no tiene casi nada), como en armas químicas o en “bombas sucias”.

Este tipo de ataque, afortunadamente, no es el más probable. Pero si en un ataque de rabia el Loco gordito de la eterna sonrisa decidiera hacer inhabitable la tierra de Corea del Sur, podría suceder: por primera vez, no enfrentaríamos a la necesidad de evacuar una nación entera. La comunidad de naciones se encontraría con la necesidad urgente de trasladar a 50 millones de personas e instalarlas en algún lugar.

Este escenario no es el más probable, ni mucho menos. Pero es una prueba de que la comunidad de naciones debería aprobar ya ahora un protocolo de actuación para situaciones (en cualquier parte del mundo) de gravedad suprema que requieran actuaciones inmediatas. Por supuesto que en el momento se verá qué hay que hacer en concreto. Pero las líneas esenciales de actuación inmediata sí que deberían estar ya perfectamente diseñadas.

La ONU debería establecer varios escenarios posibles de situaciones catastróficas impresionantes y proponer la actuación adecuada según esas situaciones: qué personas configurarían la dirección de ese plan, cómo se repartirían los gastos entre naciones, cómo se obtendría un crédito inmediato de muchos millones de euros para actuar de inmediato, etc.

Algunos lectores me dirán que el Consejo de Seguridad está para eso. Sí, pero lo que yo propongo es que ya haya una serie de escenarios posibles (cinco u ocho) en que se vea cuál es el mejor modo posible. Así si surge algo, se podría aplicar (al menos parcialmente) uno de esos planes, con las adaptaciones pertinentes.


Es curioso que para la guerra sí que ese tipo de protocolos existen ya. Pero para salvar vidas no somos tan diligentes. Alguno dirá que allá arriba hay gente muy inteligente que se encarga de todo. Pero una cosa que se ha silenciado bastante fue la pésima administración de las emergencias que se hizo en el 11S. Cosas muy importantes y esenciales que los ciudadanos daban por supuesto que estarían pensadas no lo estaban para nada. 

Lo más grotesco de uno de los reportajes que vi (¡y era un reportaje a favor Giuliani!) era que el alcalde puso su puesto central de operaciones tan cerca de las Torres Gemelas que tuvieron todos que marcharse a toda prisa cuando les avisaron que podían caerse las torres. Y el Secretario de Defensa se puso a ayudar a los heridos fuera del Pentágono. Y no volvió adentro hasta que un general le dijo con toda severidad que "ése no era su lugar". La foto, lo que se llega a hacer por una foto.

Considero que las diez más grandes naciones del mundo ya ahora deberían ponerse de acuerdo acerca de las líneas esenciales. Ahora, con calma, en frío, en abstracto, suceda donde suceda. Porque cuando las cosas sucedan (lo peor siempre sucede antes o después) no será el momento para ponerse a discutir. Por lo menos, las líneas esenciales deben estar ya descritas, pensadas y acordadas. Por supuesto que habrá países egoístas que no quieran hacer nada. Pero el acuerdo debe existir ya entre los países más civilizados.

domingo, mayo 21, 2017

La grandeza del Magisterio y su relación con la naturaleza y el obrar natural


Ayer no puse imagen en el post, porque blogspot está teniendo problemas en muchos de sus blogs. Esto ocurrió otra vez hace algo más de un mes. Hoy veré si puedo poner alguna foto, porque los problemas continúan.

Mi post de ayer no iba tanto a una definición técnica (todo lo que enseña el Papa como pastor es algún tipo de magisterio) como a la esencia de lo que quería decir el cardenal Madariaga.

No voy a fatigaros con otro post sobre el tema de persona e identificación con el ministerio, o acerca de cómo se imbrica la acción divina (iluminación de la gracia) en la acción natural (el acto de pensar la teología). Pero las cosas son algo más complejas, en mi opinión, de lo que la gente piensa. Siempre tenemos una tendencia a suprimir la naturaleza.

Y así, un concilio puede trabajar bien, preparando y dialogando adecuadamente los puntos en discusión; o puede hacerlo mal. No es todo una cuestión que se reduce a negro o blanco. Lo mismo vale para un Papa o para la una respuesta de la Congregación para la Doctrina de la Fe. Todos debemos acatar una contestación autoritativa de esa Congregación. Pero los temas pueden trabajarse mejor o peor dentro de ella.

Estoy hablando en general, no estoy pensando en cuestiones disputadas tradicionales o progresistas, no estoy pensando en nada en concreto. Pero sí que tenía en mente, al escribir esto, varios concilios y cartas papales que han requerido la labor de los teólogos posteriores para encajarlas de un modo armónico en el conjunto teológico.


Tampoco estaba pensando en el Papa Juan XXII (y su famoso sermón), podéis dejarlo descansar en paz, o en la famosa carta acerca de las dos voluntades de Cristo. No, no estaba pensando en lugares comunes, sino en los mil detalles pequeños del quehacer magisterial de estos dos mil años, que demuestran lo complejo que ha sido mantener la ortodoxia a través de una construcción teológica que se ampliaba.

sábado, mayo 20, 2017

Declaraciones del cardenal Madariaga


Hoy he leído las declaraciones atribuidas al cardenal Madariaga en la entrevista concedida a Antonio Carriero. Digo atribuidas, porque el hecho de que se publiquen en una web o en cien webs no significa que se hayan tomado literalmente. Y una sola palabra basta para cambiar todo el sentido.

Pero, fidedignas o no, las palabras que se le atribuyen sí que me han parecido un interesantísimo objeto de meditación teológica. Las supuestas declaraciones son éstas:

El Santo Padre es el magisterio, y es él quien enseña a toda la Iglesia.

No voy a entrar en la evidente cuestión de que no todo lo que sale de la boca del Santo Padre es magisterio. Eso estaba fuera de toda duda en la mente del cardenal y su declaración lo supone.

Ahora bien, realmente hay una identificación entre persona y magisterio. Reflexionar sobre esto es muy beneficioso. No penséis que voy a decir un “no” rotundo. Hay obispos cuya santidad y sabiduría es tal que, en cuanto abren la boca, sus labios destilan el mejor magisterio. De estos prelados siempre ha habido muy pocos. Estos faros, estas montañas, siempre han sido en la Historia, pocos. Realmente tenían un don. Un don encuadrado en toda una vida de contemplación, ascetismo, lectio y estudio.

Sin pretenderlo, sin ninguna arrogancia, sin ninguna solemnidad, ya estén en la salita de estar de una favela brasileña ya con un grupito de presbíteros, hay obispos cuya boca es una fuente de un profundísimo magisterio. La mejor teología con la mayor fidelidad a la ortodoxia es lo que siempre sale de sus bocas.

¿Y el resto? Pues la gradación de la calidad de magisterio es muy variable. ¿Cómo de variable? Respuesta: según la calidad de la persona. Su calidad intelectual y espiritual.

Si esto es válido para un obispo, lo es para el obispo de Roma

¿Debemos acoger todo magisterio proveniente del Papa? Sí. Pero ha habido Papas que han producido poquísimo magisterio. Alguno en la Historia ha habido que prácticamente nada. En cantidad y calidad, el magisterio papal ha sido variable. A través de ellos, ha actuado el Espíritu Santo. Pero ha actuado para impedir el error, nada más. En lo demás, aun siendo el Papa, ha actuado la persona, con todas sus virtudes y defectos. Ésa es la gran, inmensa, radical, diferencia entre la Voz de Dios (la Biblia) y la voz inerrante (la de los sucesores de Pedro).

En la Biblia se dice lo que Dios quiere (contenido) como Dios quiere (forma). A los Papas, sólo les está asegurada la inerrancia. Como toda la Iglesia ora por ellos, sin duda, Dios les ayuda mucho, más de lo que imaginamos.

Yo acepto, ya de antemano, todo magisterio papal. Y todo lo acojo con el mayor respeto. Pero la relación entre la objetividad del magisterio y la subjetividad de la persona, no es de identificación. En algunas ocasiones, algún Papa, queriendo crear magisterio, no lo ha podido producir. Es decir, sus sermones, cartas, discursos y otro tipo de intervenciones, se han quedado en un deseo a este respecto. Aun sin darse cuenta, detrás de la repetición de lo ya sabido, no ha habido nada de nuevo.

Pongo un ejemplo con un Papa para mí queridísimo, Juan Pablo II. Buena parte de los sermones de este Papa, realmente no produjeron nada nuevo. El verdadero nuevo magisterio de este Papa se reduce a unas pocas páginas. En el resto de escritos, muy a su pesar, fue una mera repetición del magisterio de otros o de puntos teológicos pacíficos.

El Santo Padre produce no “el” magisterio, sino que puede producir “magisterio”, a secas, porque esa realidad puede ser muy variable.

El sentido legítimo de la declaración del cardenal me parece ver claro que se refiere a que el Papa puede producir una nueva profundización en el magisterio, algo que no sea mera repetición de lo anterior. Un magisterio autoritativo que deba ser escuchado, y que no pueda ser rechazado por ser nuevo. Pero la formulación me parece que induce a error.

Imaginemos un Papa nefasto, medieval, corrupto, alejado totalmente de la oración que, en un enfado, exclamase a un legado: ¡Yo soy el magisterio!


El verdadero magisterio, el gran magisterio, es como una miel que sale de la boca del pastor, sea obispo de las ovejas de Roma o de otro rebaño. Si es el obispo de Roma, sobre él recaerán gracias totalmente especiales.

viernes, mayo 19, 2017

Tolkien, Trump y Trantor.


Hoy pongo a disposición de los forteólogos una de las diez novelas de la Saga del Apocalpsis que todavía no había publicado. Es la titulada Necronerópolis.

La novela muestra la vida cotidiana de una arquitecta del siglo XXII. No una arquitecta cualquiera sino una profesional de alto nivel. El libro narra su pasión por la arquitectura, cómo son los inmensos y formidables rascacielos de las urbes de ese siglo futuro (siempre mi pasión por la arquitectura) y cómo se van desarrollando paso a paso las líneas de un gran proyecto ingeniero que le encargan. Porque la protagonista de la novela recibirá, por parte de la República Europea, un magno encargo arquitectónico: erigir los necrones.

No os voy a contar nada más. Aquí me paro. Ahora bien, debo reconocer que dudé si publicar digitalmente este título. Los tres últimos libros de la Decalogía los había dejado sin publicar, porque eran los más flojos. Se nota que los escribí cuando apenas tenía treinta años. (Eso sí, en esa época, al menos, estaba yo muy joven.) El caso es que, al final, me he decidido a ponerlos online a disposición de todo el que quiera leerlos u hojearlos. En este mes, espero que los diez libros estén ya disponibles en Biblioteca Forteniana. Pido un poquito de indulgencia a los que leáis estos últimos títulos.

Una última cosa, para los más seguidores de mis libros. Realmente, los últimos libros de la Decalogía fueron el Libro IX y el Libro X. Lo que sucede es que, como fueron los últimos libros que escribí de los diez, eran mejores que los tres que dejé dormir en un frío y húmedo baúl de mi casa.

He dicho que son obras flojas de mi producción. Pero con toda sinceridad, considero que están por encima del nivel literario de las obras que componen El Señor de los anillos. Que Tolk mi pir-doni. Y eso sí, mi Decalogía está muy por encima de todo ese desperdicio de papel que es la saga de Harry Potter, pero muy por debajo de El extranjero de Camus o que El amante de Marguerite Duras.


Entre estos dos extremos, vivo feliz cada día sin hacer daño a nadie. Que Trump mi pir-doni.

El link al título que hoy he puesto online:

Un pequeño cambio, otros resultados


Cuando volvía a mi casa por la tarde, me vino a la mente una ocurrencia frente a la que tuve que hacer verdaderos esfuerzos para no reírme sonoramente por la calle, a pesar de ir andando solo. Algo que hubiera sido tomado por los viandantes como un claro signo de demencia.

Se me ocurrió imaginar la escena del comienzo de Desayuno con diamantes con un pequeño cambio: Donald Trump en vez de Audrey Hepurn.

No estoy diciendo que Donald hiciera una parodia de ella, no. Me imaginé a Trump vestido como siempre va, con americana y pantalones, normal. Sale del taxi y se acerca tranquilamente a ver el escaparate. Y va sacando de su bolsa de papel una galleta y el café. Y se lo toma mientras mira esas joyas.

Insisto, no hay que imaginarse la escena como una parodia, como algo burlesco, sino con Trump siendo Trump con toda naturalidad. Comprenderéis que la ocurrencia (bastante inocente) era para partirse de risa. A mí, desde luego, me hizo muchísima gracia.

En fin, aquí, de nuevo, esta escena, pero con la actriz original.

miércoles, mayo 17, 2017

You are hereby terminated


Sobre el tema del cese del director del FBI, he guardado un prudente silencio hasta ahora. Era un asunto complejo, sobre el que se han dicho después más cosas contra Trump de difícil comprobación. Pero, en esencia, la acumulación de datos se resume en dos puntos indudables:

El presidente ha cesado de un cargo a alguien, a pesar de que había unánime acuerdo del Congreso y de los presidentes anteriores en que los designados debían permanecer diez años completos para mantener su independencia.

Las razones por las que lo ha cesado no son objetivamente suficientes para tal medida. He estudiado las declaraciones de unos y de otros, y nada hizo lo suficientemente grave que mereciera un cese, a pesar de sus errores en la declaración que realizó ante la comisión del Congreso. Errores involuntarios, pues se trataba de una materia fácil de verificar (nada excesivamente secreto) por funcionarios del FBI y que fue corregida al día siguiente.

Esto es lo que queda después de separar el grano de la paja, tras leer a los mejores expertos independientes. No hace falta insistir en que se trata de un tema grave. Y peor todavía que se tome una decisión de este calibre sin darle mayor importancia, acompañando el cese con un tweet que es una vergüenza. Indigno en un presidente de una nación, pero que lo hubiera sido también incluso en el empleador de una hamburguesería.

Los dos puntos a los que se reduce el asunto ofrecen una síntesis segura. Ahora bien, lo que es muy probable, por no decir seguro, es que el cese se deba a que el director del FBI no le ofreció seguridades de que se iba a dejar de investigar las conexiones con Rusia de personas cercanas a él.

Conociendo a Trump, si él hubiera recibido las seguridades que él deseaba de que el FBI daba carpetazo a todas las investigaciones iniciadas en el final de la presidencia de Obama, el presidente no se hubiera metido en semejante berenjenal despidiéndolo.

Lo repito, legalmente sí que puede disponer a su entera voluntad del cargo. Pero éticamente no. Y menos cuando era un rumor a voces que desde el final del mandato de Obama se había comenzado a investigar la red de conexiones rusas de ciertos individuos alrededor de Trump.

Pero igual de mal me parece que Trump no haya negado que no se estén grabando las conversaciones privadas en la Casa Blanca. ¡Eso es inaceptable! Viola flagrantemente el derecho a la intimidad. Pensé que semejante barbaridad había sido una excepción nixoniana, pero ahora ya no lo tengo claro. Si se está haciendo, tampoco pienso que haya sido una innovación donaldiana.

Este asunto de las grabaciones ya de por sí merecería que los representantes del Pueblo americano, a una, le pidieran al presidente que bajo juramento declarara si eso se ha hecho o no, ahora o anteriormente. Ya me parece increíble que, ante un asunto tan grave, no haya existido una negación rotunda y absoluta. ¡Grabar sin su conocimiento a los ciudadanos! Me da lo mismo que sea en un despacho. La democracia se basa en que un ciudadano tiene los mismos derechos que el presidente de su nación. En esencia, cualquier ciudadano tiene LOS MISMOS derechos que el jefe de Estado.

Los oficios son distintos, pero, en esencia, los derechos son iguales, porque derivan de la dignidad como ser humano de cada individuo, pobre o rico, gobernante o gobernado.


Siempre defenderé con todas mis fuerzas un gobierno del Pueblo y para el Pueblo. Una sociedad en la que todos sus integrantes sean exactamente iguales bajo el imperio de la Ley. Una nación en la que el más insignificante ciudadano pueda reírse, ridiculizar y satirizar a su gobernante sin el menor temor, a sabiendas de que es intocable. Sabiendo que toda la sociedad, como si fuera un solo hombre, defenderá al más pequeño de sus miembros frente a los cualquier exceso del gobernante.

Desayuno (breakfast) con diamantes (at Tiffany´s): ejemplo de traducción literal


Esto es una increíble letra capitular, sencillamente insuperable.

Una de las cosas que más me ayuda a escribir es mi afición al cine. Siempre trato de visualizar mis libros como una película. Siempre que comienzo un libro, trato de imaginarme ese comienzo viéndolo en una gran pantalla en el cine. Mi inspiración para los enfoques o los ritmos de un libro siempre vienen del 7º Arte, raramente de otros libros.

Curiosamente, como ya he dicho otras veces, jamás he sentido vocación a ser director de cine. Es algo que sólo me lo plantearía si un cardenal me lo pide, diciéndome: “Haznos un vídeo épico de 10 minutos sobre el papado que haga llorar a todo el mundo. Un corto que haga que los luteranos tomen al asalto a la Iglesia Católica para entrar en ella”.


-Muy bien, sin problema, eminencia. Ponga sobre la mesa 600.000 euros y tendrá los mejores diez minutos que pueda imaginarse. Y por 200.000 euros más le añado otros tres minutos.

.......................

En fin, aquí os dejo el comienzo de Desayuno con Diamantes. Os dejo el comienzo, porque es lo único que vale de la película. Acabados los créditos la película no hace otra cosa que bajar de calidad si eso fuera posible:

lunes, mayo 15, 2017

Esto sí que es un Royal Chart (de Isabel II) y no las imitaciones de otras monarquías


Hoy he visto otra vez 2001, Odisea del espacio. La he visto, por lo menos, tres veces en mi vida. Pero hacía muchos años que no la veía y me he dado cuenta de que este gran clásico no ha envejecido tan bien como otros clásicos.

La película se deleita en muchos aspectos técnicos futuristas que hoy día causan un poco de tedio. Fueron visualmente fascinantes en su momento, pero ya no. Es una película elegantísima. Su ritmo y estructura son grandiosas. Pero su problema (dentro de su carácter de clásico que nadie le discute) es que su objeto en buena parte del metraje son cuestiones técnicas que en su momento dejaron a todos con la boca abierta, pero que ahora son excesivos en su metraje.

Metrópolis también tiene mucho metraje dedicado a mostrar el mundo futuro. Pero la obra de Fritz Lang es creativamente genial. Por eso es exactamente igual de formidable entonces y ahora, no aburría al estrenarse y tampoco en el 2017. Mientras que la obra de Kubrick en lo técnico no fue creativamente genial, sino correcta. Por eso la obra los colores del óleo de Kubrick se  han vuelto algo desvaídos, mientras que la de Lang siguen con la misma perenne nitidez.

Otro aspecto son las voces. Por primera vez, he visto la película en inglés. La obra en castellano es mucho mejor, bastante mejor. No voy a analizar personaje a personaje, por no alargarme. Pero no puedo dejar de hacer notar que, sobre todo, la voz HAL en español tiene una profundidad, un tono, que mejora mucho la versión original. Le da unos matices totalmente inexistentes en la voz que escogió Kubrick.

Por último, y soy un decidido admirador de 2001, en el final de ésta, el director se lía un poco. El final está emborronado por una línea narrativa que no se sabe muy bien adonde va. Los elementos sueltos son muy buenos en sí mismos: el hombre que come, la copa que cae y se rompe, el moribundo, el astronauta envejecido. Pero la conjunción de estos no sigue una narración consistente. Son, más bien, una superposición que quiere decir algo, pero que está deficientemente hilvanada.


¿Qué es lo mejor de la película? Sin duda, la conversación entre el astronauta y HAL cuando éste le va a desconectar. Conversación que culmina en el momento en que va sacando los módulos de memoria. Ése, sin duda, es uno de los 25 mejores momentos de la Historia del Cine.

sábado, mayo 13, 2017

Pinceles, cocineras, pergaminos y dudas de Alfonso


No siempre leo todos los comentarios, más bien los leo en diagonal. No hago esto por falta de aprecio, sino por falta de tiempo. Pero si te leo, Alfonso, te mereces ser respondido:

Me pregunto si hoy en día también se usa la vitela (el lujoso pergamino pulido de becerro). Nunca lo he visto hacer y me fascinan los que como Vd. tienen esa capacidad de caligrafiar y sobre todo iluminar así, policromado. ¿Se usa pincel y tinta o cómo?

La vitela, por muy joven que sea en ternero, es un material muy desagradecido. Es una superficie rígida, fría, se dobla muy mal y si cae el agua, la tinta se corre. El papel da una impresión más cálida, sus dobleces pueden formar premeditadamente parte de la obra final. La tinta penetra más y soporta mejor los accidentes. Se pinta y dibuja mejor sobre el papel que sobre el pergamino. Aun así, algunos por la poética de decir “pergamino”, lo siguen usando. Eso sí, resiste muy bien el tiempo, magníficamente bien. Pero el papel si no tiene sustancias ácidas, también. Todos los papeles de calidad para dibujantes son papeles que durarán siglos.

Casi todos, yo también, usamos pincel, lápiz y tinta. Yo uso acuarelas, pinturas de madera y pintura acrílica. Un poco de todo. Lo mío es una afición sin pretensiones. Aunque más de una vez he ambicionado tener un encargo en serio por parte de mi obispo o la Santa Sede, para poder dedicar tiempo sin cargo de conciencia y hacer una obra que perdure en el tiempo y que no sea una obra hecha a ratos perdidos.

Por otra parte, la mayoría de los calígrafos sólo copian obras antiguas. Es muy raro que un calígrafo haga obras magníficas que realmente sean una aportación a este arte. Los hay, pero son habas muy contadas.

Una curiosidad es que la mayoría de los grandes calígrafos son muy religiosos. Es curiosa esa tendencia a la caligrafía de las almas muy devotas.

Pensé en hacer el Misal de la Virgen María completamente a mano. Pero eso me hubiera llevado, al menos, dos meses totalmente dedicado a eso. No se puede comparar la obra media hora con la de veinte horas. Yo no dispongo de ese tiempo. Así que mis obras caligráficas son más bien esbozos. Eso sí, muy al estilo del arte abstracto contemporáneo.

Sea dicho de paso, como ha habido una nueva versión del misal en España, ahora tengo el viejo Misal de la Virgen María para vender.


Si alguien tiene sugerencias acerca de donde hacer tal cosa en Internet, se lo agradecería. Sugerencias de alguien que sepa. No sugerencias de alguien que se imagina cómo venderlo. Si entre mis lectores hay algún ultramillonario que quiera un retrato en estilo de iluminación medieval de un metro de longitud para su salón, que contacte conmigo. Quizá ésta sea la oportunidad de tener una cocinera. (Jamás entrará una cocinera en mi casa.)


Éste es el único post que me puede reportar algo de dinero. En este blog he hablado mucho de economía. Pero, curiosamente, hacer tal cosa no produce dinero. ¡Y este año he gastado mucho en dentista!

Fuera de bromas, a veces sí que he pensado dedicarme más en serio a la caligrafía y el arte, para "comprar tiempo". Es decir, para no ser gravoso a mi diócesis y poder dedicarme más a la escritura. Pero siempre he dudado si eso no era una tentación.

Hoy la cosa va de cine


¿Por qué los nombramientos de cardenales no pueden ser tan bellos como esta carta real que pongo aquí? Es una royal charter de Isabel II. Considero que la Iglesia está desaprovechando todo un lenguaje, todo un medio de expresión. Y no es una cuestión de dinero, como ya he dicho en otros posts, sino de que alguien organice el talento de los artistas que estarían deseando dar gratis utilidad a su genialidad.

En otro orden de cosas, he visto el tráiler de la secuela de Blade Runner. Está muy bien. No se estrenará hasta octubre. Ya en el tráiler se nota cuando el presupuesto es versallesco. Eso sí, nadie esperamos nada de esta película más que un bello entretenimiento. A lo mejor es algo mejor que correcta, porque no la dirige Ridley Scott.

Ridley ha demostrado fehacientemente que tras dos geniales películas de sus comienzos, su genio debió volar a otro árbol. Todos respiramos más tranquilos cuando supimos que él no iba a ser el director.

Hoy he acabado de ver 12 hombres sin piedad (buena, sin entusiasmar), hace unos días acabé Crimen perfecto (que es Hitchcock para pasar el rato) y la anterior había sido Green zone. Esta última está bien, pero ampliamente archisuperada en su género (género Irak) por otras como El tirador o En tierra hostil.

Sería formidable, dentro de quince años, filmar una superproducción al estilo de Nixon (de Stone) pero que se titulara Trump. Esa película de Stone me parece un admirable ejercicio de cine con mayúsculas. Y eso que detesto a Stone, así que me podéis creer.